La rana que no sabía que estaba hervida
Si se echa una rana a una olla
con agua hirviendo, ésta escapa inmediatamente y salta hacia afuera.

¿Por qué le ocurre esto a la
rana? Parece ser que biológicamente está preparada para detectar
amenazas a la supervivencia como cambios repentinos en el medio ambiente, pero
no para cambios lentos y graduales que es lo que pasa cuando el agua se va
calentando poco a poco.
Como a la rana de la
parábola, a menudo a nosotros nos pasa algo parecido. No
somos capaces de notar como cada día nos desviamos un poco más del camino que
nos hubiera gustado llevar, de lo que nos hubiera gustado ser, de nuestros
sueño…, hasta el punto de que ¡no hacemos nada para remediarlo!
Mantenemos matrimonios inviables
por comodidad, permanecemos en el mismo trabajo sin intentar buscar otra cosa
a pesar de que nos quitan responsabilidad, no cuentan con nosotros,
no nos promocionan y nos aparcan a un lado. Aguantamos situaciones y personas
dañinas a nuestro lado.
Nos acomodamos, nos adaptamos
al problema exactamente igual que la rana y acabamos muriendo, en este
caso muriendo en vida, teniendo un trabajo que no queremos , manteniendo
situaciones que no nos gustan y viviendo una vida que no nos llena. Quizás
estemos sufriendo el “síndrome de la rana hervida”.
Comentarios
Publicar un comentario