¿PREFERIMOS EL CAMINO FÁCIL O ESPERAMOS ENTRAR POR LA PUERTA ESTRECHA?

En una Plaza de San Pedro, a la que se dieron cita los fieles y peregrinos, como cada domingo, el Papa Francisco en su alocución después del rezo del Ángelus recordó las palabras del Evangelio de hoy, cuando Jesús dice: «Yo soy la puerta. El que entra por mí se salvará». Esto quiere decir, dijo el Papa, que, para entrar en la vida de Dios, en la salvación, hay que pasar a través de Él, acoger a Él y su Palabra.

Y nos cuestiona a cada uno de nosotros: ¿De qué lado queremos estar? ¿Preferimos el camino fácil de pensar exclusivamente en nosotros mismos o la puerta estrecha del Evangelio, que pone en crisis nuestros egoísmos, pero nos permite acoger la vida verdadera que viene de Dios? ¿De qué lado estamos?, al respecto, su petición a la Virgen María, “que siguió a Jesús hasta la cruz”, para que nos ayude a medir “nuestra vida sobre Él.

El Pontífice manifestó que para entrar en el proyecto de vida que Dios nos propone, implica limitar el espacio del egoísmo, reducir la arrogancia de la autosuficiencia, bajar las alturas de la soberbia y del orgullo, vencer la pereza para correr el riesgo del amor, incluso cuando supone la cruz. 

REFLEXIÓN


 

Cuando hablamos de la puerta, podemos decir que también es una tipología de Cristo en el antiguo testamento, como la puerta del arca de Noé y la Puerta del Tabernáculo.

El primero es un símbolo de salvación y el segundo era símbolo de acceso y reconciliación con Dios.

La Puerta del Arca era el único acceso para ser salvo de la inundación, este era un juicio de Dios por la maldad del mundo


En conclusión, solo Jesucristo es el único acceso a Dios y por medio de quien podemos ser salvos, Él es el camino, la verdad y la vida, nadie va a Dios sino es por medio de Él 





MENSAJES POSITIVOS 

Comentarios

Entradas populares de este blog

VIRTUOSO PADRE SAN BENITO, GLORIOSO MAESTRO DE LA VIDA ESPIRITUAL

La rana que no sabía que estaba hervida

La vida no se trata de lo que te sucede, sino de cómo decides enfrentarlo.